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Un mundo nuevo

CARTAS RENOVADAS

Cristóbal Colón – West Indies 2018

 

«¡Tierra! ¡Tierra!» Con este grito rompía el silencio el vigía del navío en el que iba Cristóbal Colón la noche del 12 de octubre de 1492. Creían haber llegado a las Indias, cuando en realidad acababan de descubrir el llamado Nuevo Mundo.

            La idea de buscar una ruta alternativa a la India no era exclusiva de Cristóbal Colón: en el siglo XV se había difundido por Europa debido a la propagación de todo tipo de rumores sobre ciertas islas situadas al oeste. Dicho esto, la cultura geográfica de Colón se apoyaba realmente en los conocimientos formales de su tiempo: la Geografía de Ptolomeo (c.100-170), basada en la obra de Marino de Tiro, las informaciones del astrónomo persa al-Farghani (c.805-880), el Libro de las maravillas del mundo de Marco Polo (c. 1254-1324), el atlas Imago Mundi del francés Pierre d’Ailly (c.1350-1420). Probablemente, la convicción de poder llegar a la India siguiendo la ruta del oeste se debió a varios errores de cálculo, pues Colón calculó en unos 5.000 kilómetros la distancia que separa las Canarias de Japón.


La cultura geográfica de Colón se apoyaba en la Geografía de Ptolomeo, las informaciones del astrónomo persa al-Farghani, el Libro de las maravillas del mundo de Marco Polo y el atlas Imago Mundi del francés Pierre d’Ailly


         La expedición partió de Palos el 3 de agosto de 1492. Colón navegó hacia las Canarias para dejarse empujar hacia el oeste por los vientos alisios. Pasados dos meses, por fin, el 12 de octubre, la flota llegó a la isla de San Salvador, en las Bahamas. Como leemos en la Carta a Luis de Santángel, con la que Colón anuncia el descubrimiento, durante tres meses la nao Santa María y las carabelas La Pinta y La Niña recorrieron el archipiélago y dejaron el primer asentamiento en La Española, donde encalló la Santa María. A su llegada a España, las crónicas de la época cuentan cómo Colón, ante un público maravillado, presentó loros, indígenas y objetos de oro; un espectáculo que exaltó la imaginación de muchos.

El segundo viaje fue el más espectacular de todos los que realizó Colón, pues partió con una flota de 17 barcos, 5 naos y 12 carabelas, y unos 1.500 hombres.  Llegaron primero a las Antillas Menores y, cuando de Puerto Rico por fin alcanzaron La Española, comprobaron que el asentamiento había sido incendiado y los hombres ejecutados. Entonces Colón decidió fundar un asentamiento más al este, también al norte de la isla, La Isabela. En la carta que escribe a los reyes sobre la población y la administración de La Española, leemos cómo sienta las bases de la colonización de esa isla. Durante este segundo viaje también costeó Cuba; en el fragmento de la carta que escribió a los reyes describe, por primera vez, la belleza del Jardín de la Reina de Cuba, y en la carta a Pedro Margarite leemos las instrucciones que el almirante dio para reconocer dicha isla.


Colón describe la belleza del llamado Jardín de la Reina de Cuba en el fragmento de una carta que escribió a los reyes


Así como en la segunda expedición hubo muchos voluntarios interesados en participar, para el tercer viaje solo se pudieron reclutar 226 tripulantes de los 330 previstos, y se usaron seis navíos. Las cartas seleccionadas son las que dan cuenta de los problemas a los que se enfrentaba Colón. En los fragmentos fechados en 1498 desde La Española, leemos la preocupación del almirante por la relajación de costumbres de los colonos. También hemos seleccionado la carta que escribió al que había sido uno de sus hombres de confianza, Roldán, persuadiéndole de que desistiera de la rebelión que dirigía, pues había establecido un régimen rival en la parte oeste de La Española, y la carta que escribe a los Reyes Católicos sobre el alzamiento de Roldán. La carta que escribe al papa en 1502 da una visión general de este viaje y de los últimos sucesos a los que se tuvo que enfrentar Colón. Durante este tercer viaje descubrieron el continente sudamericano y, en cuanto a la situación administrativa, se crearon los primeros repartos de tierras entre indios y colonos.

El objetivo fundamental del cuarto viaje, de abril de 1502 a noviembre de 1504, era buscar un estrecho que condujera a la India, y así fue cómo Cristóbal Colón y sus hombres exploraron el litoral de América Central, desde Honduras hasta Panamá. De este viaje incluimos en nuestra selección de cartas la conocida como lettera rarissima, impresa por Morelli, bibliotecario de San Marcos en Venecia, quien la tomó de un manuscrito del Colegio mayor de Cuenca. Escrita en 1503, Colón relata el cuarto viaje en esta misiva dirigida a los reyes. Fue el navegante florentino Américo Vespucio quien, tras recorrer las costas de Surinam y Brasil, escribió una carta a Lorenzo de Médicis con el título de Mundus Novus, consiguiendo que por primera vez se reconociera que aquellas tierras, para los europeos, eran un nuevo mundo.

Podéis conseguir las Cartas aquí.