Cine y series

Dando vida a los muñecos

Laika Studios

ANIMACIÓN ‘STOP MOTION’

 

¿Te has preguntado alguna vez cómo se mueven los personajes de películas de animación como Wallace y Gromit, Coraline o Kubo?

Una película está formada por una secuencia de fotografías que se hacen muy seguidas y se proyectan una tras otra muy rápido. Si le haces muchas fotos a un amigo en distintas posiciones y las pasáis rápidamente, seguramente no tendrá mucho sentido… Pero, ¿y si tu amigo se mueve muy poco entre foto y foto y la cámara está quieta? Si pasáis las imágenes rápidamente, parecerá que se mueve.

Las películas de cine se graban y se proyectan a 24 fotogramas por segundo: eso significa que cada segundo de imagen está formado por 24 fotografías

Quizá es un poco absurdo hacer eso en vez de grabar a tu amigo en vídeo, pero si lo hacéis con algo que no puede moverse por sí mismo, como un muñeco, estaréis creando una animación. Así es como la magia del stop motion consigue que los objetos se muevan solos. El cine capta el movimiento haciendo fotos muy rápido, mientras que el stop motion crea la ilusión de movimiento haciendo fotografías de algo que está quieto moviéndolo entre foto y foto. De ahí su nombre: parar, mover, parar, mover…

La animación en ‘stop motion’ es un proceso lento: en un día se consiguen unos pocos segundos de película, cada uno compuesto por decenas de fotogramas

Esta técnica es casi tan antigua como el cine, pero fue gracias a películas como King Kong (1933) cuando se popularizó. Para las escenas del gorila se utilizó un muñeco con un esqueleto articulado: puedes ver cómo su pelo se mueve caprichosamente mientras pelea con dinosaurios o escala el Empire State. Esto se debe a las huellas que los dedos de los animadores dejaron para moverlo entre imagen e imagen.

Ahora que sabes cómo se hace, si quieres hacer tu propia película en stop motion solo necesitas una cámara, paciencia, los protagonistas inanimados que cobrarán vida en tu historia… ¡y mucha imaginación!