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Misterios bajo la aurora boreal

© Astronave

BOREALIA

JAVI ARAGUZ E ISABEL HIERRO · ESPAÑA 2018

 

En Borealia suceden cosas muy extrañas: el cielo es de color verde, el suelo tiembla sin motivo y el aire es tan seco y está tan cargado de electricidad que han tenido que instalar chimeneas vaporizadoras para que la gente no lleve siempre los pelos de punta… ¡cualquiera diría que el pueblo está embrujado!

La aurora boreal es un resplandor que se produce en la atmósfera de los polos, cuando las partículas del viento solar chocan con el campo magnético de la Tierra y llenan el cielo de colores

Ari acaba de llegar allí con su padre y su hermana pequeña. Cuando descubre las cosas tan raras que suceden en su nuevo hogar, Ari se da cuenta de que ir a un instituto nuevo lleno de gente desconocida será el menor de sus problemas. Aunque ella tampoco es una chica muy normal que digamos. Se llama Ari Rocket Asombro (dos apellidos nada corrientes), lleva el pelo azul y tiene como mascota a un ajolote llamado Nemo.

El Capitán Nemo es el comandante del submarino Nautilus y el protagonista de la novela fantástica ‘Veinte mil leguas de viaje submarino’, escrita por Julio Verne en 1869

Los ajolotes son una especie de anfibios con forma de renacuajo, pero tienen cuatro patas y branquias que sobresalen de su cuerpo como si fueran cuernos. Además, tienen una capacidad increíble: pueden regenerar partes de su cuerpo y, si pierden una de sus extremidades, les vuelve a crecer. También son animales muy sensibles a los cambios, por eso Nemo empieza a actuar de forma extraña cuando llegan a Borealia.

Junto a Zeta, un chico solitario que tiene un ojo de cada color, y Mica, un sabelotodo en busca de amigos, Ari se embarca en una aventura sobrenatural para descubrir qué se esconde detrás de los misterios de Borealia y salvar al pueblo de un grave peligro. Aunque eso suponga entrar en minas abandonadas y buhardillas llenas de secretos y fantasmas, como el anticuario de los Gremlins. Nada es lo que parece en Borealia y eso a Ari le encanta: ¡lo raro siempre mola más!