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Sobrevivir al instituto

© Molino

DIARIO DE NIKKI

RACHEL RENÉE RUSSELL · EE.UU. 2009

¿Por qué será que en todos los institutos americanos hay siempre una reina de baile súper popular y súper malvada, un chico adorable cuyo flequillo está estratégicamente colocado para apartarlo suavemente con un gesto encantador y, por último (pero no por eso menos importante), una chica un poco torpe que acabará revolucionando la vida de todo el mundo?

Nikki Maxwell es esa adolescente de 15 años encargada de bajarle los humos a Mackenzie Hollister (la reina del baile) mientras procura no hacer demasiado el ridículo delante de Brandon (el chico adorable), pero no es la primera en intentarlo… Ya en la década de los 80 estaban de moda las películas norteamericanas ambientadas en high schools con pasillos interminables, taquillas donde cabía toda una vida y bailes organizados con cualquier excusa: La chica de rosa, Dieciséis velas, Escuela de jóvenes asesinos, Aquel excitante curso

Las taquillas son un símbolo de los institutos estadounidenses: son el punto de encuentro de los protagonistas, el lugar donde los abusones encierran a los cerebritos y se decoran con fotografías, dibujos, posters de superestrellas…

Un poco más tarde, durante los 90, la audiencia pidió más: millones y millones de adolescentes de todo el mundo necesitaban un referente al que seguir a diario. Así fue como surgieron series televisivas como Salvados por la campana, Parker Lewis nunca pierde, Las Gemelas de Sweet Valley o Sensación de vivir… En España también aparecieron varias series que retrataban la difícil vida de los estudiantes de secundaria y que tuvieron mucho éxito, como Compañeros o Al salir de clase.

En El adolescente, el joven Arkadiy Dolgoruki cuenta en primera persona su vida llena de altibajos. La novela fue escrita hace más de 130 años por Fiódor Dostoievski

En la actualidad, en medio de la explosión digital y la exposición constante a las redes sociales, no parece fácil encontrar un lugar donde desahogarse y contar tus pensamientos más íntimos… algo así como un diario. Aunque, en este caso, el diario de Nikki lo leen millones de personas. Será que nos sentimos mejor sabiendo que no somos los únicos que intentamos sobrevivir al instituto.