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De prueba en prueba

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LA YINCANA

¿Has hecho alguna vez una gincana? ¿O tal vez deberíamos decir gimkana? Esta podría ser una primera prueba del recorrido: averiguar cómo se escribe la palabra. Si al empezar a leer este texto no has detectado el error ortográfico, más te valdría consultar el diccionario para descubrir su curioso origen. Si, en cambio, tus ojos han detectado algo extraño, te felicito y te invito a que sigas leyendo rápido como un colibrí.

La palabra española yincana adapta fonéticamente el mote indo-persa gymkhana, formado por las raíces gend, que significa “peloteo”, y khana, que significa “lugar”

Una bonita segunda prueba sería encontrar la clave que dio origen a las yincanas. Se trata de un animal y lo encontrarás en el tercer párrafo, encadenando las sílabas finales de las tres últimas palabras de la primera frase. ¿Lo has encontrado? Exacto, todo empezó en el siglo XIX cuando el ejército inglés ideó un entrenamiento para la caballería, según el cual los caballos debían recorrer un circuito de obstáculos en el menor tiempo posible. De ese modo, animal y jinete se mantenían en forma y, al mismo tiempo, aumentaba su compenetración.

Para saber el país donde sucedía todo esto, te propongo otra estratégica prueba, listillo. Observa las últimas letras de cada párrafo. Solo cuando hayas encontrado esa ex colonia británica en Asia podrás saber también que la yincana se globalizó más tarde impulsada por el desarrollo del automóvil: los entrenos a caballo fueron sustituidos por otros en coche o moto con gran facilidad.

En 1908, Henry Ford comenzó a producir automóviles en una cadena de montaje, un sistema totalmente innovador que le permitió alcanzar cifras de fabricación hasta entonces impensables

Hoy en día, se denomina yincana a cualquier conjunto de pruebas unidas a destreza, ingenio o sabiduría y realizadas a lo largo de un recorrido, ya sea a caballo, en coche o incluso entre las líneas de un simple texto como este. La última prueba podría ser encontrar la palabra adiós entre las letras iniciales de cinco palabras seguidas de este párrafo de aquí.

¡Felicidades, yincana completada!