Juegos

Puzzle de letras

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APALABRADOS

Máximo Cavazzi · Argentina 2012

¿Hubo una primera palabra del hombre primitivo? Si preguntamos a los antropólogos, algunos se atreven a responder: “la primera palabra pudo ser NO”. Simple y corta, pero contundente. Que mamá Homo sapiens gritara “¡NO!” para evitar que su peludo retoño se zampara una seta venenosa fue crucial para la evolución de la humanidad. Gracias a esta y otras palabras, pudimos sortear peligros y transmitir nuestros conocimientos de generación en generación.

Miles de años más tarde, en China y Mesopotamia (lo que hoy es Irak) la palabra se escribió por primera vez. ¡Nació la escritura! Era como tener una segunda memoria. Con las palabras hemos escrito contratos y leyes, ciencia, diarios (como el de Greg), novelas, poemas de amor y hermosas canciones como las de Bob Dylan. ¡Y lo hemos hecho en más de 3.000 lenguas distintas!

Con la escritura empieza la historia de la humanidad. Antes de los registros escritos hablamos de prehistoria

En todas las épocas y culturas, la escritura también ha servido de entretenimiento. En las páginas de los más prestigiosos periódicos se han publicado sopas de letras, crucigramas o autodefinidos. Precisamente el éxito de estos pasatiempos en la prensa inspiró a un inglés llamado Alfred Mosher Butts para crear un juego de mesa basado en anagramas que se convirtió en el célebre Scrabble. El juego consiste en acumular la máxima puntuación formando palabras en un tablero a partir de fichas con letras individuales que cada jugador recibe al azar.

Los anagramas son palabras que se forman a partir de la combinación de las mismas letras. El anagrama de amor es roma o mora

Máximo Cavazzi, un argentino de gran talento, advirtió que un Scrabble en red podía ser la bomba y creó Apalabrados trasladando al smartphone el clásico tablero de juego. La aplicación cuenta con más de 10 millones de usuarios en todo el planeta que cada día compiten para formar las palabras más largas. “NO” apenas vale dos puntos.